Aceite esencial de frankincense

Los Reyes Magos llevaron a Jesús un regalo que produce paz y bienestar

Considerado el rey de los aceites esenciales, el frankincense, frankincienso, incienso u olibanum tiene extraordinarios beneficios para la salud interna y externa. Cuando es inhalado, provoca sentimientos de paz, relajación, satisfacción y bienestar general. El aceite esencial de frankincense Naturandia, 100 % puro, cuesta solo 750 pesos en su presentación de 15 ml.

El aceite esencial de frankincienso puede ser consumido a diario para favorecer la salud y la inmunidad celular. También promueve una respuesta antiinflamatoria saludable y actúa como un tónico general para el funcionamiento óptimo del organismo.

Diversos estudios señalan la utilidad del aceite esencial de frankincienso en el tratamiento de algunos tipos de cáncer, artritis, asma bronquial, infecciones bucales y patologías que afectan la función intestinal, aunque se precisa un mayor número de investigaciones.

Instrucciones de uso

Difusión aromática: eche de tres a cuatro gotas en nuestro difusor Anjou o en el de su elección. El frankincienso puede ser mezclado con éxito con el aceite esencial de eucalipto Naturandia, para el tratamiento de dolencias como rinitis, sinusitis, asma y estados gripales.

Uso interno: diluya una gota en 4 onzas fluidas de líquido.

Uso tópico: aplique de una a dos gotas en la zona deseada. Mezcle con aceite de coco Naturandia, si tiene la piel sensible a los aceites esenciales.

“Entrando en la casa, vieron al niño con su madre María y, postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le presentaron obsequios de oro, incienso y mirra”. Mateo 2:11.

Durante miles de años, las culturas de todo el mundo han reverenciado el dulce aroma del incienso. En el Antiguo Egipto, los embalsamadores lo metían dentro de los cuerpos y tumbas de faraones y reinas y sus cenizas se molían en delineador de ojos.

Los textos religiosos dicen que los rabinos lo quemaron como ofrenda en los templos de Jerusalén, los tres magos bíblicos se lo regalaron al recién nacido Jesucristo y el profeta Mahoma lo recetó para fumigar casas y tratar numerosas dolencias.


El frankincienso u olibanum es una resina aromática utilizada en inciensos, perfumes y medicinas naturales. Proviene de la boswellia, un género de árboles y arbustos endémicos del Cuerno de África, la Península Arábiga y partes de la India. Fotografía: F. Bongers, the New York Times.

El frankincienso también fue un elemento básico en la medicina china antigua. Hoy su humo todavía impregna los centros de culto y las ceremonias del café etíope. La demanda también está aumentando en Occidente: se encuentra en tiendas de medicina natural, locales con mercancías relativas a la espiritualidad, boutiques a medida y en línea.

Sephora, la gran cadena de tiendas de belleza, vende aceite esencial y perfumes caros que lo contienen, como el Chanel No. 5. Justo al final de la cuadra de un Sephora en el centro de Brooklyn, el comerciante Tea Brown, copropietario de una tienda espiritual ambulante llamada Tea on Mars, vende bolsas de la resina dorada retorcida de Somalia. Es tan popular, dice, que tiene que reabastecerse todos los días.